Society Remixed
Reconozco que desde que me separé atravieso una especie de vida a la cual no estaba acostumbrada. Viví mucho tiempo encerrada y parece mentira cómo cambiaron las cosas en cuanto a relaciones humanas se refiere. Siento como si otra sociedad con gente con comportamientos extraños o me atacan o me son indiferentes.
Reconozco que desde que me separé atravieso una especie de vida a la cual no estaba acostumbrada. Viví mucho tiempo encerrada y parece mentira cómo cambiaron las cosas en cuanto a relaciones humanas se refiere. Siento como si otra sociedad con gente con comportamientos extraños o me atacan o me son indiferentes.
Así es, mis estimados amigos: se ha perdido la magia. Ya no seremos más las mujeres princesas encantadas; más bien nos están obligando a convertirnos en aguerridas luchadoras dispuestas únicamente a la supervivencia: se entiende, no? Acaso creen que nosotras no necesitamos un poco de cariño? Ni siquiera hablo de la palabra AMOR: eso es algo que quedó en el recuerdo de algunos pocos discípulos de la tolerancia y de otros bichos de costumbre.
Hoy nosotras, las mujeres, nos enfrentamos a un mundo tan pero tan igualado en condiciones con nuestros machos amados que para poder compartir una noche de sexo, solo bastaría con utilizar las mismas técnicas para dirimir tanto artilugio utilizado por las cada vez menos agudas mentes varoniles.
Después, hombres queridos, cuando se enteren de que sus mujeres, las madres de sus hijos, son capaces de proceder del mismo modo que lo hicieron Uds mientras las creían tejiendo y cocinando ricos panes y bizcochuelos, no se quejen. De haber necesitado una compañera de ruta, deberían habernos tratado con el mismo respeto con el que tratan o cubren a un amigo.
Así que si todavía existen machos que estén interesados en otra cosa que no sea un buen revolcón, dejen de vender sentimientos. Ya ninguna de nosotras les cree tanta excusa barata. Nosotras podemos ser excelentes vendedoras si la situación así lo requiere.
Amigas, no bajen la guardia ni subestimen a aquél que les jure amor eterno: detrás de tanto supuesto fraude, les aseguro con la experiencia de una reina de los dioses, que el romanticismo está en extinción. Pero a no desesperar; las costumbres amatorias, así como las cuestiones de moda son cíclicas y lo que hoy no se usa, regresará con otro nombre: “vintage”, “flashback” hasta que finalmente llegue el día en que logremos volver a llamar las cosas por su nombre: “AMOR”.
Hasta acá llego.


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