Nadie puede dudar de que todo lo relacionado a la informática ha evolucionado a niveles inimaginables desde hace un par de décadas atrás. Fui invitada a participar de un blog y a partir de ese momento mi vida dio un vuelco:
pasé de ser una persona normal a otra insegura y aterrorizada de despertar algún día y darme cuenta de que mis comentarios habían sido borrados o con miedo a que se armase un gran alboroto entre los seguidores de la persona encargada de administrar dicho blog porque si de algo pueden estar seguros es que con el tiempo aprendí a no callar nada, a decir las cosas sin vueltas ni eufemismos. Creo que si bien escribo desde adolescente, decidí armar mi propio blog para poder impartir un poco de justicia y permitirle a la gente que opine lo que le venga en ganas. Fue ese el comienzo de “Hasta acá llego”. No puedo hacer nada para evitar ser censurada. Yo los invito a que de a poco expresen todas sus ideas, les guste o no, así les parezca lo redactado de lo más pelotudo que hayan leido jamás.
Hay una verdad que es irrefutable: no me pueden discutir jamás que es posible conocer a una persona si no la miramos directamente a los ojos. No obstante, seríamos muy cínicos si no nos hubiésemos adaptado a este boom cibernético que modificó hasta el modo en que conocemos a nuestros nuevos amigos, contactos laborales, jefes, y sí, hasta plomeros, empleadas domésticas y amantes! Detrás de una pantalla somos quienes queremos ser.
Deseo aclararles que no se encontrarán con una serie de acontecimientos autobiográficos o tal vez sí…. Aquellos que me conocen, sabrán diferenciarme del personaje y los que no, se encontrarán con Hera tal cual es, con la nena cuyo nombre detesté desde el jardín de infantes porque mi madre habrá pensado que su hija sería una diosa griega, pero no reparó que portar el nombre de una diosa es tarea de titanes.
Hoy les presento la introducción a mi blog con un “Yo opino” cual si fuese una apología a la libertad de expresión.
Sean todos ustedes parte de este espacio y sepan que “Hasta acá llego” es un compilado de situaciones que hicieron que un día como el de hoy, surgiese la necesidad de desenmascarar a mis “amigos”, “parejas de todo tipo”, “familiares” y cualquier bicho que se haya cruzado conmigo en el transcurso de mi vida. Y no todo serán palos, en la vida de Hera, hubo muchísimos ángeles que la ayudaron a sobrevivir situaciones impensables...
Gracias por pasar, dejen tranquilos sus opioniones. Yo me comprometo en nombre de Hera a que jamás les sea borrado ni media palabra.
Hastacallego.
grosa hera, le diste nomás, pero yo primero?
ResponderBorrarsabelo, nunca jamás
suerte, seguire leyendote
Muy mal lo de borrar los comentarios. Lo que se ha dicho, dicho está.
ResponderBorrar¡Felicitaciones por el estreno! Nos estamos leyendo.
Anónimo: cuando adivine quien sos te agradezco.
ResponderBorrarFede: no me leiste bien; te copio:
"me comprometo en nombre de Hera A QUE JAMÁS les sea borrado ni media palabra"
Gracias por el deseo y nos seguiremos leyendo mutuamente.